REFERENTES

Ignacio Salcedo

CEO de Greening Group

“Granada tiene que creérselo y competir con cualquiera”

Greening Group es una empresa que nace en 2011 con el objetivo de acercar tanto a empresas públicas como privadas a las energías renovables

Greening Group es una empresa que nació en Granada en el año 2011 como spin-off de la Universidad de Granada. Un proyecto que comenzaron Ignacio Salcedo y Antonio Palacios, a los que pocos meses después se sumaría como tercer socio Manuel Mateos. Y aunque comenzaron sin recursos y con un capital social de solo 3.000 euros, en la actualidad son unos referentes a nivel internacional en el sector de las energías renovables, con presencia en países como Alemania, Francia, Italia y Estados Unidos, entre otros.

Todo un ejemplo que muestra como una ambiciosa idea puede convertirse en realidad desde Granada y acabar generando un gran beneficio para la sociedad. Y precisamente por ello, el último protagonista de Granada en Futuro, ciclo de entrevistas en la Abadía del Sacromonte organizado por IDEAL y patrocinado por Cajamar, tuvo como protagonista a Ignacio Salcedo, CEO de Greening Group, que conversó con María José Martínez Pardo sobre cómo ha crecido la empresa en sus casi 12 años de vida y sobre cómo ve a Granada en la actualidad.

“Este lugar me trae buenos recuerdos porque aquí me casé hace un año, es un sitio ideal”, comentó Ignacio para comenzar la entrevista, además de mostrar su agradecimiento por la oportunidad de contar a la gente qué es Greening, algo que para él “es un orgullo”. Según explicó, Greening nació a raíz de los proyectos fin de carrera de él y de Antonio Palacios, dos ingenieros de caminos que propusieron dar un uso a la energía renovable en el agua. “Teníamos la opción tras acabar la carrera de irnos fuera de España, yo tenía unas prácticas aceptadas en Alemania, pero decidimos liarnos la manta a la cabeza e iniciar este proyecto emprendedor”.

Con mucho trabajo y esfuerzo consiguieron sacarlo hacia adelante, aunque el camino que tuvieron que recorrer no fue fácil: “Fue una época muy ilusionante pero tuvimos que aprender mucho. Éramos dos ingenieros de caminos pero no sabíamos nada sobre cómo gestionar una empresa”. Y para aprenderlo siguieron formándose sin parar. “No puedes esperar salir totalmente formado de la universidad para el resto de tu vida laboral. La formación en tu vida laboral es una obligación y las empresas, si queremos ser grandes compañías, estamos obligadas a formar a los nuestros”.

Comenzaron haciendo instalaciones para terceros ofreciendo ahorro a través del uso de la energía renovable, algo que aunque hoy en día parezca “una obviedad” no lo era por entonces. Sin embargo, incluso en ese momento, tenían claro cuál era su objetivo a largo plazo. “Sabíamos que no podíamos estar en un solo país ni dedicarnos solo a una cosa. Teníamos que diversificar para ser una empresa internacional y tener varias líneas de negocio”, contó Ignacio.

Crecimiento
Esa visión les permitió crecer de forma exponencial desde sus inicios hasta el punto de tener presencia en la actualidad en países como Francia, Alemania, Italia, Marruecos, México, Estados Unidos y España. Y, aunque son una empresa de energía renovable, cuentan con diferentes líneas de negocio: generación de energía, comercialización de energía, construcción de proyectos energéticos y fabricación de productos. Una gran empresa que para finales del año contará con 800 trabajadores, de los cuales 400 de ellos continúan en Granada.

“Comenzamos sin recursos y con un capital social de 3.000 euros y este año vamos a terminar facturando más de 100 millones de euros”. Sin embargo, la obsesión de la empresa no es multiplicar beneficios, sino “aportar valor al cliente y poder ser referentes en el mundo de la energía”. De hecho, tienen claro que las energías renovables “han llegado para quedarse”, algo muy positivo para Greening Group. “Hay mucho trabajo por hacer y en Greening Group queremos ser relevantes en Europa y Norteamérica. Ahora mismo tenemos la oportunidad de serlo”.

Para seguir creciendo sin freno hace poco salieron a bolsa, con la visión de seguir aumentando su presencia a nivel internacional, algo que requiere de mucha inversión. “Estamos muy contentos porque captamos 23 millones para invertir en proyectos y hubo una demanda de 40”, algo que ha transformado a la compañía con una gran inyección de capital, visibilidad y credibilidad. Y, más allá del dinero, tienen claro que captar el mejor talento es vital para liderar el sector. “En Granada nuestro generador de talento principal es la Universidad de Granada, aunque también recurrimos a la de Jaén, Almería y Málaga. Necesitamos que se apueste más por las carreras técnicas para seguir avanzando y formando a la gente para lo que luego realmente se necesita”, dijo el CEO de Greening Group.

 

Futuro
En la recta final de la entrevista, Ignacio reconoció que el objetivo de cara al futuro de la empresa es el de “saltar de división” para “jugar en las grandes ligas”. Para lograrlo cuentan con un plan de inversión muy ambicioso con el que esperan crecer en volumen y ser líderes en cuanto a autoconsumo y generación de energía en los países en los que ya operan, además de seguir captando talento y reteniendo al que ya tienen.

También mostró su visión sobre España y Granada. “España tiene la oportunidad de ser una potencia a nivel renovable para convertirse en la generadora del sur de Europa”, comentó. Para ello, explicó que la visión debería ser a medio y largo plazo, porque el país “tiene todo lo que hay que tener” para ser líder. Sin embargo, lamentó que hasta ahora no se está haciendo todo lo necesario para conseguirlo. “A veces no hay que ser los más novedosos y basta simplemente con copiar lo que funciona bien. Sería suficiente con copiar el modelo estadounidense”.

Por otra parte, sobre Granada comentó que “tiene que creérselo”. “Históricamente nos hemos creído que somos menos que otros, pero Granada está dando pasos para creer y demostrar que puede competir contra cualquiera”, todo ello a pesar de que todavía sigue habiendo ciertos obstáculos para el crecimiento de la provincia como sus comunicaciones. Para evitar esta situación, invitó a los políticos locales a “obviar luchas” y “buscar lo mejor para la ciudad”. “Hay que luchar para que nuestros hijos tengan un futuro y para eso necesitan comunicaciones. Sin comunicaciones Granada está muerta”, finalizó.